He seguido con atención y admiración el
Proyecto Fotográfico Libertad que Roberto Ángel García ha lanzado en su país (Argentina) y el éxito que ha tenido el mostrar con sus imágenes, el horror a los que están siendo sometidos los animales cautivos en los zoológicos, delfinarios y en otros lugares perversos ideados por el hombre para privar la libertad de seres que necesitan vivir.
Vi en su Proyecto, donde las palabras sobran con las imágenes que todo lo dicen, una forma audaz, valiente y novedosa en la denuncia de estas atrocidades que el homo sapiens comete contra los otros seres indefensos, contra nuestros compañeros de fatiga en esta Tierra cada vez más difícil de comprender y en la que parece que queremos demostrar, no se a quien, una superioridad innata en nuestros genes, sin saber que está comprometiendo su propia existencia.

Roberto me enseñó con sus fotografías, que ellas pueden ser verdaderas voluntarias activistas, que son de por sí solas, denuncias calladas y abiertas al mundo entero y que con ellas, mostrando el dolor del cautiverio y la sin razón, se puede educar, lanzar preguntas, cambiar el rumbo y comprender cuan equivocados estamos con el imperialismo de nuestras acciones contra los animales no humanos.
Su libro “Tras las rejas. Historia de vidas y cautiverio”, es un reflejo de la realidad olvidada, un canto a la libertad, una historia donde nos indica que sin darnos cuenta estamos explotando la vida, la biodiversidad y a todos sus seres sintientes para beneficio nuestro, por el placer de ver a unos animales lejos de su hábitat pues tal vez nunca vayamos a su casa, encerrados sin libertad, enfermos, psicológicamente perdidos en un mundo abstracto, en un mundo sin vida.
Esta visión que el me enseñó, me hizo relacionarme aún más con Roberto, entrar en su magnífica página web del Proyecto y pensar que se podría extender por todos los países, que todos los cautivos tuvieran voz con su imagen y que esta denuncia, este Proyecto de Libertad Fotográfica fuera una ventana a nivel internacional y se formara una red mundial, donde las fotografías hablaran por sí solas.
Por este motivo, apoyado por Roberto, Proyecto Fotográfico Libertad – España, ha comenzado su camino y su denuncia al mundo, a toda la humanidad.
Los que trabajamos en el Proyecto Fotográfico Libertad, somos los embajadores, los emisarios, los abogados, los protectores, los defensores de sus vidas, de su libertad.
Mientras no se respeten a los seres vivos, el hombre no podrá llegar a alcanzar la dignidad como ser humano.
Pedro Pozas Terrados.