domingo, 20 de enero de 2008

UNA CERRADURA A LA LIBERTAD



No, ni aún mirando el mundo al revés puedo salir de esta pesadilla, de estas cadenas que han abierto la herida de mi alma y me han sumido en la desesperación de estar lejos de los míos. Me han utilizado como si fuera un trapo inservible, solo para hacer reír a quien me ve, a quien miro, a quien visita esta cárcel del miedo y del odio. Un candado encierra el olor a mi selva, el roció de la mañana, la humedad del atardecer, las sombras de la noche y el respirar de mis hermanos entre el tupido follaje de los árboles que descansan unto con aquellos que comienzan a despertar para vivir de la noche y de la sombra verde del paisaje. Un candado separa mi corazón del otro ser que me ha encerrado, sin motivo, sin haberme pedido mi parecer. El mundo a dejado de ser mundo desde que el hombre se ha descontrolado y quiere dominar todos los rincones . Pero puede que me encierre a mi, que haga desaparecer a mi especie hermanada con la suya, que tras el condado pueda hacer cautivo a todo ser vivo incluido su misma especie...pero de lo que jamás podrá hacer, de lo que nunca conseguirá, será poner candado a la libertad del propio planeta.