martes, 6 de mayo de 2008

EL SUCIO RINCÓN DE UNA SUCIA PRISIÓN.


Dicen amar a los animales, quererlos, coleccionarlos porque dejarán de existir en sus hábitats y es conveniente tener ejemplares cautivos para poder acordarnos de ellos cuando desaparezcan. Dicen que es educativo ver de cerca de los seres vivos secuestrados de sus lugares de origen para beneficio económico de unos pocos y aclarar las mentes de otros que los visitan pagando contribuyendo al ecocidio más grande de la historia de nuestro Planeta. Justificaciones insensatas. ¿Es acaso esta imagen símbolo del bienestar de estos caimanes que se encuentran en un rincón de un sucio habitáculo pestilente? ¿Es educativo verlos de esta forma, fuera de contexto y lugar, sin que se clame al cielo por esta horrible aberración? No comprendo como estas imágenes no hieren las retinas de todo aquel que lo contempla?. No entiendo como la vergüenza no nos hace ruborizar y gritar ante tan tamaña injusticia. Un sucio rincón de una sucia pasión en una horrible prisión.