martes, 6 de mayo de 2008

LA LLAVE


La llave amordaza el camino de cristal hacia el paraíso prometido. En ese rincón, en ese diminuto espacio, malvive un ser vivo que tuvo la mala suerte de ser un reptil, de no ser bien recibido por la especie humana que no dudo en ningún momento de culparle de sus pecados y de incitar a comer una manzana inexistente en una religión desfasada y ciega de la verdad. Esa llave te separa de esa urna de cristal y de esa otra urna natural que es nuestro planeta, una llama cada vez más invisible a los ojos de la razón. Si, una llave tenebrosa, fría, plateada, pequeña, sencilla pero a su vez mortal y asesina.