sábado, 2 de febrero de 2008

EN LO ALTO




Desde aquí, mirando a la lejanía, puedo considerarme libre y mi mente vaga en las sombras del atardecer. De un lado al otro de la atalaya, la visión de mi vida cambia por completo. Es bonito el atardecer, ver el sol esconderse en el horizonte dando paso a una explosión de colorido. Pero.........quiero correr por la llanura...no puedo....me lo impide vallas eléctricas, máquinas de hierro, alambradas de la muerte. Un amigo salió y no volvió. Su vida dio por conquistar un sueño. Es bonito el atardecer, pero más bonito es sentirte dueño de tu propia libertad.