sábado, 2 de febrero de 2008

SOLO


Aquí yace el rey león, ese al que le llaman el rey de la selva. El mismo que muchos niños han visto en los dibujos animados y en las pantallas de cine. Ya veis cual es la cruel realidad. No soy rey ni de mi propia sombra. Estoy solo, sin nadie con quien desahogarme las penas de mi existencia. Rey del cemento que piso, de la hormiga que osa entrar en mi aposento real. Rey de la nada y de lo absurdo, de lo negro y lo blanco. No tengo fuerzas ni de ponerme de pie. Me avergüenzo que sea visto de esta forma destronado y por ello cierro los ojos, me tumbo y en silencio, completamente solo, mis lágrimas ahogan mi pena y mi llanto viaja al universo de las pasiones.