sábado, 2 de febrero de 2008

QUIERO SALIR



Sólo me separa centímetros, una verja helada, toda una vida por poder pisar en la hierva fresca y tierna, por poder revolcarme cuando mi piel se agita y se lamenta, sentir el roció de la mañana y la libertad en mis músculos ya cansados. Quiero salir para poder olisquear esa flor silvestre que ha nacido frente a mi y que la he visto crecer, minuto a minuto, día tras día. Por querer puedo hasta pedirte el porque me tienes de esta forma abandonado en un mundo donde mi dignidad como animal está enterrada en lo más hondo de tu conciencia. Quiero salir, pero tu, amo del mundo y de ti mismo, quieres mostrar tu poderío y tu arrogancia, encerrándome hasta que mi cuerpo no sea más que un trozo de piel para tirar al estercolero.